Durante mucho tiempo este juego ha tenido dos versiones:
Unos quitan el poder y otros lo entregan.
Pero no lo hacemos ante cualquier situación.
Puede que no te cueste poner límites a tu jefe, pero sí a tu pareja.
O al revés.
¿Por qué sucede esto?
Porque cada uno de nosotros tiene un patrón estructural donde está contenida la información de aquello con lo que se identifica y lo que más desea.
Y no hay nada malo en ello.
Lo que sí nos hace daño es cuando ese patrón dirige nuestra vida sin que seamos conscientes.
Entonces el ego toma el mando.
Si en tu estructura la pareja es un eje fundamental, es más probable que ahí entregues el poder… o que intentes quitarlo.
Porque hay miedo a perder aquello con lo que te identificas y/o deseas.
Lo mismo ocurre si en tu patrón la autoridad o la estabilidad material ocupan un lugar central. Es más probable que el poder se juegue en esas áreas.
Y esto no solo se refleja en a quién entregas o quitas el poder.
También en qué opiniones te afectan más.
En qué personas depositas más credibilidad.
En qué situaciones reaccionas con más intensidad.
Todo ello está codificado en tu Secuencia Cuántica, el patrón que contiene la estructura desde la que creas tu realidad.
Puedes crear desde este patrón de forma inconsciente, entregando o quitando el poder, o puedes empezar a hacerlo desde la conciencia.
Y el primer paso siempre es el mismo:
Reconocer en qué situaciones estás entregando o quitando el poder sin darte cuenta.
Si al leer esto reconoces un patrón que se repite en tu vida y sientes que quieres comprenderlo con más claridad, podemos verlo juntos.



