Skip to main content
Desde el punto de vista cuántico, toda decisión comienza por el final…

Y ese final reorganiza todos los parámetros para que todo se dé.

Ese final habla de lo que quieres lograr…

Pero es importante no confundirte con ese destino a alcanzar, creyéndote que eres eso…

Esta es la tendencia del ego…

No olvidemos nunca quiénes somos.

Y en relación a ello, te comparto un momento “mágico” que experimenté el otro día.

Salí a dar un paseo, y puse mi intención en que la vida me mostrara el mensaje más apropiado.

Vi a un chico en la calle con su máquina de escribir, con un cartel que decía: ”Dame una palabra y la convierto en poema…”

Y le di «mi final» en forma de palabra, el 8, mi propósito, mi deseo…

Me encantó la poesía, me llegó profundamente…

Pero sobre todo me llegó su final…justo donde había puesto mi objetivo 😉

“Descalcé mis pies para ser, toda senda”

Y este final me hablaba del comienzo, Ser, justo lo que no debemos olvidar nunca,

y que cuando te dejas llevar por el ego se te acaba olvidando…porque si no eres olvídate de todo lo demás…

Te comparto la poesía:

OCHO

Descalcé mis pies

para confundir mi camino

con la tierra firme

y dejé que la luz se colara

por mis manos, atravesara

este cuerpo infinito en vertical

y dibujara un lugar

más allá del horizonte.

Dibujé mi nombre sobre las

flores de agosto para saciar

mi sed de germinar

y pude ver como el camino

que era una fruta fresca

desnudaba sus secretos para mí.

Fueron ocho las promesas

que lancé a mi propio pecho

y ocho las ventanas que abrí

para que se colara en mí

un viento fresco

y ocho, serán ocho las puertas

que guardan mi sueño.

Descalcé mis pies

para ser, toda senda.

Pablo Urizal

 

Quieres conocer más de Numerología  sígueme