Skip to main content

Patrón tras patrón, la vida nos va mostrando su información a través de ellos.

Uno de esos patrones refleja la primera percepción desde la que empezamos a interpretar la vida.

Se activa durante la etapa en el útero y, numéricamente, queda representado en el mes de nacimiento.

Por ejemplo, si naciste en este mes de agosto, mes 8, lo que sentiste que sucedía a tu alrededor tenía que ver con discusiones, enfrentamientos, conflictos… 

Esa fue la información que registraste.

Y, desde esa percepción, pudiste interpretar que la vida requería luchar para salir adelante (la primera “lucha” pudo manifestarse en un parto complejo), aceptar los desafíos o enfrentarte constantemente a las batallas que fueran apareciendo.

Esta información que recoges en el útero tiene su utilidad, puesto que es lo que tu Ser necesita en esos momentos como parte de “este viaje” para experimentar la vida.

Pero una cosa es que un patrón tenga una función en un momento determinado, y otra muy distinta es permanecer identificado con él durante toda la vida. 

Porque el objetivo no es quedarnos anclados en una percepción.

El objetivo es actualizarla.

Del mismo modo que nuestra identidad evoluciona, también puede hacerlo la forma en la que interpretamos la realidad. 

Siguiendo con el ejemplo del mes de agosto, esa capacidad para luchar, perseverar o afrontar desafíos puede ser muy útil en determinadas etapas. 

Pero, ¿qué ocurre si nunca actualizamos esa percepción?

Que seguiremos interpretando la realidad desde el mismo lugar, y atrayendo situaciones que confirman esa visión de la vida.

Recuerda que lo que piensas y sientes es lo que materializas fuera.

Los patrones no son estáticos, están en continuo movimiento. De nosotros depende cómo los estamos ejecutando.

La cuestión no es qué patrón tienes, sino desde qué nivel lo estás viviendo

A nuestro ego le cuesta actualizar esos patrones porque le proporcionan seguridad, pero para nuestra conciencia es limitante.

Es importante conocer y comprender estos patrones para que estén a nuestro servicio y no nosotros al servicio suyo…creando realidades que ya están obsoletas.

Eso es, precisamente, lo que aprendemos durante la Formación en Numerología.

No solo a interpretar una fecha de nacimiento o un nombre y apellidos.

Aprendemos a reconocer los patrones desde los que construimos nuestra realidad para dejar de reaccionar automáticamente a ellos y desarrollar una mayor capacidad de observación y elección.

Porque cuando cambia la forma en la que interpretamos la realidad, también cambia la realidad que empezamos a construir.

Y, con motivo de mi cumpleaños, hasta el 8 de agosto la formación incluye una sexta mentoría individual de regalo.

Si resuena contigo, estaré encantada de acompañarte en este proceso. 

Puedes encontrar toda la información aquí:

Formación en Numerología-Modalidad Autodidacta

Quieres conocer más de Numerología