Comienzo un año donde mi identidad está transitando su viaje desde la energía del 8, y está haciendo honor a lo que este número representa…transformación, superación, desafíos, coraje…
Pero también me está dando grandes aprendizajes.
Entre ellos lo que para mí representaba ser un 8: fuerte, duro, que puede con todo, y hasta diré que quiere una dosis más de retos…sí, le va la “marcha” 🙂
Y no digo que no sea así, que lo es, pero este 8 se puede vivir de muchas maneras.
Teniendo en cuenta que el año 2026 nos pide a todos que actualicemos nuestra identidad, este 8 en el que estoy, mi Ser me pide que lo viva de otra manera…
Más suave, más sensible, más vulnerable…que en otros momentos en los que estaba transitando por este número como en el 2008 y 2017, puesto que este año 2026 para todos tiene relación con esos dos años.
¿Y por qué no se puede vivir este 8 desde un un lugar más sensible y emocional, si todos los números contienen todos?
Este 8 contiene todos los números, entre ellos el 6, que es lo emocional, el amor… y por algo va antes del 8, porque si no desarrollas y te permites tu sentir ¿Qué capacidad tienes de profundizar, de transformarte, cuánto de valiente eres?
Y esto pasa con todos los números, cada uno en este año estamos vibrando desde un lugar, se trata de que lo actualicemos, le demos otro punto de vista porque nuestro Ser y la vida lo requiere.
Como lo has percibido hasta ahora no te sirve para lo que es y lo que viene.
La numerología nos ofrece un mapa para comprender estos procesos internos y vivirlos con más conciencia.
Si sientes que este mensaje conecta contigo, quizá también te resuene el curso de numerología que inicio en febrero.
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