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Esta semana quería hablarte sobre cómo podemos aprovechar el momento que vivimos, proclive a una mayor introspección si nos lo permitimos, para introducir mejoras en nuestro día a día…poniendo remedio y luz a nuestras resistencias.

He hablado en alguna ocasión sobre cómo nos resistimos a la vida que en el fondo deseamos, a ser auténticos, muchas veces de forma inconsciente…

A un nivel energético, hay varias formas de resistirse. Hoy te hablaré sobre una de ellas y cómo subsanarlo.

En este proceso de resistirnos, la mente tiene un papel muy importante, pues toma el control, en lugar de estar al servicio de nuestra consciencia.

La mente quiere sentir que nada se le escapa de las manos, que todo está bajo su control…y por ello, muchas veces repetimos patrones que no nos hacen bien, simplemente porque en esa situación nos sentimos seguros. A la mente le gusta vivir en el piloto automático, repitiendo lo que has hecho durante años.

Pero entonces no creas realidades nuevas…

Una forma de darle la vuelta a la situación, y empezar a crear nuevas realidades, sería primero ese “darnos cuenta” y después, tomar la iniciativa para que la mente esté a nuestro servicio.

Sabiendo cómo funciona la mente, que la gusta esa repetición, podemos introducir hábitos en nuestro día a día, en lugar de acciones que vengan desde nuestra rutina.

Dirás, ¿Qué diferencia hay entre hábito y rutina?

Pues que en un hábito hay conciencia, en una rutina, hay repetición pero sin conciencia. En el hábito hay una intención para conseguir el objetivo y eso marca la diferencia, porque estás tomando el mando.

Es preferible que tus hábitos tomen las decisiones por ti. Si lo dejamos en manos de nuestro día a día, tendemos a dejar esas buenas decisiones de lado…no lo acabamos haciendo, por lo de siempre, las resistencias y el miedo.

Así que en estos días, te invito a que observes y medites que hábitos serían buenos para ti, y que los empieces a integrar. Se necesita un mínimo de días para convertirlo en hábito, unos dicen que son 21 días y otros 40 días.

Si te apetece que te acompañe en el proceso de ver cuáles son las resistencias que te están impidiendo llegar a tu objetivo, a lo que deseas, y la forma de afrontarlo, puedes ponerte en contacto conmigo aquí.

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